
¡La mirada internacional sobre el Perú! Tras la accidentada jornada electoral que se extendió hasta este lunes 13 de abril, la misión de observación de la OEA, encabezada por Víctor Rico Frontaura, presentó su informe preliminar. Aunque el organismo reconoció el esfuerzo de la ONPE y el JNE, no ocultó su preocupación por los errores que marcaron el inicio de los comicios.
El origen del caos Según Rico Frontaura, la "demora considerable" en la apertura de mesas, especialmente en Lima Metropolitana y el Callao, fue el detonante de un clima de desconfianza. La formación de colas kilométricas y la falta de miembros de mesa obligaron a una improvisación que, según la OEA, fue el caldo de cultivo perfecto para sectores que buscaban deslegitimar el proceso.
Fake News y Narrativas de Fraude El jefe de la misión fue tajante al señalar las consecuencias de estos retrasos:
"Esta tardanza alimentó las narrativas de fraude difundidas en algunos sectores políticos... un escenario de tensión exacerbado por campañas de desinformación y noticias falsas", resaltó el funcionario.
Para la OEA, la falta de una respuesta logística rápida permitió que las redes sociales se llenaran de teorías de conspiración que solo generaron más división entre los votantes.
Respaldo a la exoneración de multas Un punto que la misión saludó positivamente fue la decisión de las autoridades peruanas de no multar a quienes no pudieron votar debido a estos problemas logísticos. "Es un esfuerzo por subsanar estas faltas administrativas", indicó Rico Frontaura, quien también destacó las reformas como la restauración de la bicameralidad en este proceso.
A pesar de las críticas, la misión resaltó la apertura de las instituciones públicas y la amabilidad de los peruanos para facilitar su labor de observación desde la instalación de mesas hasta el escrutinio final.