
¡Un adiós que duele más que la propia traición! En una de las escenas más emotivas que nos ha dejado este accidentado marzo de 2026, Onelia Molina volvió a quebrarse en vivo, pero esta vez no por la infidelidad de Mario Irivarren, sino por el vacío que deja la familia que consideraba suya.
La exguerrera decidió dedicarle unas palabras públicas a Marcela, la madre de Mario, revelando la difícil conversación que tuvieron tras confirmarse el ampay en Argentina. Con los ojos llenos de lágrimas, Onelia demostró que el amor que sentía iba mucho más allá de un romance de reality.
"Desde acá lo siento muchísimo, Marce... Como hoy día te dije, tú me decías 'hija' y yo voy a seguir siendo tu hija, vas a seguir siendo mi amiga", manifestó Molina, dejando claro que el vínculo con su exsuegra permanece intacto a pesar del error de su hijo.
"Esta relación no termina por un tercero" Lo que más impactó a la audiencia fue la firmeza con la que Onelia separó los actos de Mario de sus sentimientos por la familia de él. La odontóloga fue tajante al calificar al propio Mario como un "tercero" que no podrá destruir el lazo que ella formó con Marcela.
"Te quiero mucho y esta relación no tiene que terminar por un tercero, en este caso Mario... Siento que nuestra relación es mucho más fuerte de lo que pasó", agregó, enviando un dardo directo al comportamiento del exchico reality.
Días de duelo No solo se trata de personas. Onelia también confesó lo duro que le resulta alejarse de los animales y del día a día que compartía en el hogar de los Irivarren. Mientras el país debate si fue una "sobrelimitación" o una traición planificada, Onelia se retira en paz, pero con el corazón roto por las personas que hoy le toca dejar atrás por culpa de una mala decisión ajena.